lunes, 14 de noviembre de 2011

Déjà vu.-


Déjà vu: Una Situación ya Vivida


¿No ha tenido nunca la sensación de estar viviendo una experiencia ya vivida? En muchas ocasiones al pasear por la calle, en el trabajo o con los amigos, asalta la impresión desconcertante de conocer esa situación pero se desconoce la razón.


Esa extraña sensación de haber vivido antes una determinada situación es llamada por los franceses déjà vu, que quiere decir “ya visto”. Este nombre se debe a un científico francés de finales del año 800, Emile Boirac. Pero esta manera de denominarla es considerada poco apropiada por muchos estudiosos, que consideran que sería más apropiada llamarla déjà vecu, es decir “ya vivido”. 

Los expertos llevan muchos años estudiando cuál puede ser la razón que explique el déjà vu; de hecho, San Agustín ya investigó el tema. Se debe a un error de nuestro cerebro difícil de explicar. El déjà vu es una sensación que casi todo el mundo ha sentido alguna vez. En todas sus manifestaciones se caracteriza por unos rasgos en común.

Por un instante

El 80% de las personas ha tenido alguna vez la sensación de estar viviendo una experiencia vivida anteriormente. En la mayor parte de las ocasiones se trata de una experiencia que dura tan sólo unos segundos, pero que el individuo que la vive puede sentir como más larga debido a la sensación de intranquilidad que le invade. Este nerviosismo suele desaparecer en el momento en que finaliza el fenómeno, como mucho unos minutos después. 

Los hechos son reconocidos inmediatamente. Sin embargo, le resulta imposible ubicar en el pasado una situación igual, y cuanto más se esfuerza en reconocerlo, más se desvanece. Además, no se trata de recordar una cara, un sitio o un olor, sino una experiencia entera.

Sensación inquietante 

A pesar de que es algo conocido o familiar, no resulta tranquilizante, sino todo lo contrario. Hay que tener en cuenta que se rompe el orden cronológico que estamos acostumbrados a seguir. De repente el presente se transforma en pasado. 

En muchas ocasiones el hecho de reconocer los acontecimientos presentes como ya vividos, hace que se considere capaz de saber qué va a ocurrir después. Pero no es así, porque se trata de un hecho aislado que sólo dura unos segundos.  
La explicación de los científicos 

Tras muchos años intentando buscar una razón que explique el déjà vu, los expertos que estudian el funcionamiento de la mente no han llegado a una conclusión definitiva y unánime. 

Los psicoanalistas opinan que es fruto de los sueños diurnos, de las fantasías inconscientes de la persona. No es un hecho que suceda por azar, sino que suele estar relacionado con algo de gran importancia para el sujeto, hemos soñado con una situación y al ocurrir realmente nos resulta conocida.

Los psicólogos y los neurólogos lo consideran una alteración de la memoria, en el cerebro se activan por error los circuitos neuronales responsables de la sensación del recuerdo. Por eso se "recuerda" algo que realmente no ha pasado.

Otra opinión menos extendida dice que es una alteración de la percepción.

También está considerado como un fallo en la interpretación de los hechos en el tiempo. Una incapacidad de establecer primero una secuencia y luego otra, se debe a un retraso entre lo que estamos viendo y el tiempo que tarda nuestro cerebro en registrar el momento.

Algunos estudios establecen que en la mayoría de los casos se da en personas con una capacidad de atención baja; personas cansadas y con estrés. En situaciones de poca concentración cerebral, el subconsciente capta una experiencia antes que el yo consciente, de manera que para cuando esto último ocurre, la experiencia se encuentra ya en la memoria y el yo consciente la identifica como un recuerdo, pero realmente lleva muy poco tiempo en la memoria.

Otras explicaciones 

Al margen de los estudios científicos, el carácter desconcertante del déjà vu ha dado lugar a una serie de teorías relacionadas con la metafísica, la reencarnación y los poderes ocultos. 

Dentro de este campo la explicación más extendida está relacionada con la reencarnación del alma. En una segunda vida el individuo no es capaz de recordar su vida anterior, pero si puede tener breves recuerdos, como ocurre en el déjà vu.

También se considera como una prueba de tener poderes especiales. Muchas veces la sensación de revivir el pasado desemboca en la creencia de que se puede predecir lo que va a suceder. Ha sido relacionado también con la telepatía y como prueba de poderes ocultos.

     A lo largo de la historia se han formulado una gran variedad de definiciones en torno a la experiencia del déjá vu ( quizás esa acumulación de denominaciones sea debido a la naturaleza subjetiva y a la ambigüedad que acompañan al fenómeno. De todas ellas la más acertada y precisa es la que nos ofrece Robert L. Vaessen, quién sirviéndose de diferentes fuentes consiguió construirla: “Ilusión de que se ha vivido previamente una experiencia que está ocurriendo en el presente. Sensación de estar reexperimentando algún acontecimiento, sonido u olor específico del pasado. Impresión de ver o experimentar algo ocurrido con anterioridad”. Podríamos decir que se produce una situación de “familiaridad sin conocimiento”.
La ilusión del déjá vu viene acompañada de una serie de características informadas por aquellos que la han vivido. Así nos encontramos con que estamos tratando con un fenómeno bastante común entre la población (un tercio dicen haberlo experimentado), el cual lleva emparejado sensaciones de extrañeza, euforia y melancolía. Es repentino y efímero, yéndose de forma tan inesperada como vino y sumiendo a quien lo sufre en un estado de confusión y perplejidad. Mientras la experiencia está teniendo lugar puede ser descrita con total claridad y detalle, sin embargo una vez que desaparece (su duración suele ser bastante breve, apenas unos 10 o 30 segundos) es bastante difícil relatar o contar lo sucedido. Las personas suelen relatar que aparece en ellas la sensación de ser sólo espectadoras de lo que les ocurre independientemente de su voluntad.
En las últimas investigaciones llevadas a cabo en el intento de clarificar el origen del fenómeno se han apuntado una serie de características comunes que podrían derivar en la apertura de nuevas vías de estudio: -Las personas de tendencia progresista lo experimentan con más frecuencia que los conservadores. –Disminuye con la edad. –Suele suceder en ambientes ordinarios, cuando el sujeto se encuentra relajado y en la compañía de amigos. –La fatiga y la tensión también suelen acompañar a la ilusión. –Su ocurrencia aumenta con la educación (suele ser más informado por personas con estudios universitarios o educación avanzada) -Es más común en personas que viajan y recuerdan sus sueños. –Es más frecuente por la tarde y en el fin de semana (esto puede estar ligado a que ocurra cuando el sujeto está relajado o se encuentra cansado).
La ilusión de deja vu no es única, ni aparece ligada a una misma forma, sino que puede experimentarse de diversas maneras. Así nos encontramos con la clasificación que nos ofrece Arturo Funkhouser, quien distingue tres tipos:
  • Vecu del déjá (experimentado o vivido ya). Es esta la experiencia más común del fenómeno e implica la sensación de hacer algo o estar en una situación idéntica ya vivida anteriormente, sabiendo con total certeza lo que sucederá después. Dicha experiencia implica más modalidades sensoriales que la propia vista, como pueden ser el oír, el saborear un alimento o el tacto. Otra característica a destacar es que aunque el episodio en sí mismo dura solamente una fracción de segundo, puede ser recordado después con total precisión (los sujetos suelen recordar detalles minuciosos)
  • Senti del deja (se ha sentido ya). Consiste en la satisfacción producida por la recuperación de un elemento en la memoria aunque éste no fue buscado activamente. Esta forma del dèjá vu no implica ninguna sensación de premonición y los episodios se disipan rápidamente de la memoria. Su origen suele asociarse a las experiencias de pacientes epilépticos los cuales sufren pequeños ataques espontáneos en el lóbulo temporal.
  • Visité del deja (visitado ya). Acontecimiento más raro, durante el cual la persona visita un nuevo lugar y siente que es familiar. Suele asociarse más a dimensiones espaciales mientras que en el vecu del deja se asocia a situaciones y procesos.

Según el autor de esta clasificación las experiencias del deja vu pueden presentarse en una de las tres formas o ser una versión mezclada de todas.


¿Qué causa un episodio de dèjá vu?
Si realizamos un recorrido cronológico sobre su estudio nos topamos en 1878 con la explicación de que su ocurrencia es debida a una desincronización entre los procesos de sensación y percepción, causado principalmente por la fatiga. En 1889, Guillermo H. Burham, ofrece la sugerencia opuesta: cuando el sistema nervioso está descansado no solemos concentrar nuestra atención en todos los objetos que nos rodean (aunque si lo estamos percibiendo y procesando inconscientemente) pero si volvemos a observar la escena poniendo en ella todos nuestros sentidos nos resultará inusualmente familiar.(Fenómeno descrito años más tarde como “Ceguera Inatencional). Posteriormente el interés por el fenómeno fue abordado por los psicoanalistas quienes defienden que la ilusión de deja vu es fruto de la repetición subconsciente de una experiencia previa, pero con una conclusión más positiva o que las situaciones del dèjá vu se sienten como familiares porque nos recuerdan los elementos de sueños olvidados.
Centrándonos en teorías más recientes y de carácter más científico, es obligatorio tomar como punto de referencia a Alan S. Brown quien propone cuatro explicaciones bastante interesantes (para una mayor profundidad, revisar el libro citado en la bibliografía):
1.-Hipótesis del “doble procesamiento”, según la cual la memoria implica sistemas distintos: uno de recuperación y otro de familiaridad . El dèjá vu ocurriría cuando se activa el sistema de familiaridad de la información pero no el de recuperación.
2.-Teorías puramente neurológicas, que se apoyan en el hecho de que los enfermos de epilepsia con frecuencia suelen experimentar deja vu justo antes de sufrir uno de sus ataques (investigaciones recientes demuestran cómo estimulando eléctricamente pequeños centros cerebrales localizados en el lóbulo temporal es posible producir sensaciones de deja vu).
3.- Teorías de la memoria, las cuales defienden que su ocurrencia es accionada por algo que hemos visto o imaginado anteriormente de forma real (en la vida real, pero también en una película, un libro o incluso un sueño).Esta teoría no es muy plausible pues las experiencias de deja vu no tienen que estar asociadas necesariamente a ningún estímulo.
4.-Teoría de la “doble percepción”, la cual sostiene que en nuestro proceso normal de percepción de la realidad a veces se produce un breve lapsus que hace que algo parezca conocido cuando en realidad no lo es. Es esta última teoría la que mayor interés ha suscitado en los experimentadores quienes sirviéndose de tareas de procesamiento inconsciente han podido observar como la breve exposición inicial a una palabra conduce a un proceso perceptivo más rápido de la palabra cuando se presenta por segunda vez, produciendo en el sujeto esa sensación de familiaridad.
Existen dos tentativas muy recientes que implican localizaciones cerebrales más específicas:
a)Actividad espontánea neuronal en el giro parahipocampal. En el cerebro se produce un desequilibrio químico que provoca que los acontecimientos que ocurren en el presente no sean procesados en la amígdala (zona que controla el tratamiento de la información actual. Memoria a corto plazo.) Si no en el giro parahipocampal (zona destinada a la memoria a largo plazo)
b)Retardación en la vía visual secundaria. Solemos procesar la información visual por dos caminos diferentes. Uno va directamente a la corteza visual (lóbulo occipital) y el otro, infinitesimalmente más lento, recorre otras áreas del cerebro, Algunos investigadores creen que el deja vu se produce cuando las señales en esta última vía se mueven más lentas de lo normal, y el cerebro interpreta esta segunda onda de datos como una experiencia nueva.




Un libro explora el 'deja vu' y los confines de la memoria humana.-

"La experiencia del 'deja vu': ensayos en psicología cognitiva, de Alan S. Brown, profesor de psicología en la Southern Methodist University, en Dallas (Texas), explora desde distintos puntos de vista este fenómeno, intentando abordarlo desde el campo de la psicología congnitiva.

(El Tiempo, EFE) San Agustín, Sir Walter Scott, Leon Tolstoi o Charles Dickens escribieron en detalle sobre "ese extraño sentimiento que nos hace recordar caprichosamente una escena que sucedió antes, de la cual la que está ocurriendo en el momento no parece ser más que un eco o un duplicado", en palabras del poeta Nathaniel Hawthorne.

Este fenómeno y los sentimientos de extrañeza, euforia o melancolía que conlleva han provocado el interés de novelistas, poetas y clarividentes de todo tipo y condición.

Sin embargo, salvo un breve periodo a finales del siglo XIX, el "deja vu" ("ya visto" o "ya experimentado", en francés) ha sido ignorado por la mayoría de los científicos, que ya entonces lo consideraron interesante pero insoluble. En este contexto, un nuevo libro aborda de nuevo el estudio de un fenómeno que, según indica, dos terceras partes de los adultos han experimentado al menos una vez. Se trata de La experiencia del 'deja vu': ensayos en psicología cognitiva, de Alan S. Brown, profesor de psicología en la Southern Methodist University, en Dallas (Texas).

Brown indica que, hasta la fecha, los científicos han ignorado el fenómeno o lo han encontrado "demasiado fantasmagórico" para su gusto. "Pero es real, y al llevarlo al laboratorio podemos comenzar a comprenderlo", señala.

Según Brown, las teorías para explicar el "deja vu" pueden agruparse en cuatro grandes familias. En primer lugar está la hipótesis del "doble procesamiento", según la cual la memoria tiene dos "canales" diferentes, uno para recuperar la información y otro de "familiaridad". De acuerdo con esta premisa, el "deja vu" tiene lugar cuando se activa el canal de "familiaridad", pero no el de recuperación de la información.

A la segunda categoría pertenecen las teorías puramente neurológicas, que se apoyan en el hecho de que los enfermos de epilepsia con frecuencia experimentan "deja vu" justo antes de sufrir uno de sus ataques. Los investigadores que siguen esta premisa también han encontrado que pueden provocar experiencias de "deja vu" cuando estimulan ciertas partes del cerebro con pequeñas descargas eléctricas.

En tercer lugar está el postulado que propone que el "deja vu" está provocado por algo que en realidad hemos visto o imaginado antes (en la vida real pero también en una película, un libro o incluso un sueño). Y así, un elemento que quizá pertenece a otro contexto pero que "se cuela" en el presente es suficiente para desatar la sensación.

Por último están las hipótesis de la "doble percepción" que, a grandes rasgos, creen que en nuestro proceso normal de percepción de la realidad a veces se produce una breve interrupción o lapsus que hace que algo aparezca como conocido cuando en realidad no lo es.

Brown, junto con otros investigadores, está llevando a cabo experimentos que respalden esta última hipótesis y despejen algunas de las incógnitas que dejan atónitos a los expertos.

Se sabe, por ejemplo, aunque se desconoce la causa, que las personas de tendencia progresista lo experimentan con más frecuencia que los conservadores; que disminuye con la edad o que suele suceder en entornos ordinarios, no en circunstancias excepcionales, y cuando uno está cansado. Los que tienen títulos universitarios o educación avanzada lo experimentan más a menudo, aunque quizás esto se deba a que se han topado con Marcel Proust o la película Groundhog Day (también conocida como Hechizo del tiempo o El día de la marmota, protagonizada por Bill Murray).

Brown reconoce que tiene una ingente labor por delante y que probablemente se trate de cinco o seis fenómenos motivados por causas diferentes. "Es como la exploración espacial, no estamos seguros de lo que vamos a encontrar", señala el científico. De modo que el "deja vu" continúa siendo, hoy por hoy, lo mismo que un siglo atrás: interesante pero insoluble.

Universos paralelos en física
Teoría de los universos múltiples de Everett.-


 Una de las versiones científicas más curiosas que recurren a los universos paralelos es la interpretación de los universos múltiples de Hugh Everett (IMM). Dicha teoría aparece dentro de la mecánica cuántica como una posible solución al problema de la medida en mecánica cuántica. Everett describió su interpretación más bien como una metateoría. Desde un punto de vista lógico la construcción de Everett evade muchos de los problemas asociados a otras interpretaciones más convencionales de la mecánica cuántica, sin embargo, en el estado actual de conocimiento no hay una base empírica sólida a favor de esta interpretación. El problema de la medida, es uno de los principales “frentes filosóficos” que abre la mecánica cuántica. Si bien la mecánica cuántica ha sido la teoría física más precisa hasta el momento, permitiendo hacer cálculos teóricos relacionados con procesos naturales que dan 20 decimales correctos y ha proporcionado una gran cantidad de aplicaciones prácticas (centrales nucleares, relojes de altísima precisión, ordenadores), existen ciertos puntos difíciles en la interpretación de algunos de sus resultados y fundamentos (el premio Nobel Richard Feynman llegó a bromear diciendo “creo que nadie entiende verdaderamente la mecánica cuántica”).
El problema de la medida se puede describir informalmente del siguiente modo:
1. De acuerdo con la mecánica cuántica un sistema físico, ya sea un conjunto de electrones orbitando en un átomo, queda descrito por una función de onda. Dicha función de onda es un objeto matemático que supuestamente describe la máxima información posible que contiene un estado puro.
2. Si nadie externo al sistema ni dentro de él observara o tratara de ver cómo está el sistema, la mecánica cuántica nos diría que el estado del sistema evoluciona determinísticamente. Es decir, se podría predecir perfectamente hacia dónde irá el sistema.
3. La función de onda nos informa cuáles son los resultados posibles de una medida y sus probabilidades relativas, pero no nos dice qué resultado concreto se obtendrá cuando un observador trate efectivamente de medir el sistema o averiguar algo sobre él. De hecho, la medida sobre un sistema es un valor aleatorio entre los posibles resultados.
Eso plantea un problema serio: si las personas y los científicos u observadores son también objetos físicos como cualquier otro, debería haber alguna forma determinista de predecir cómo tras juntar el sistema en estudio con el aparato de medida, finalmente llegamos a un resultado determinista. Pero el postulado de que una medición destruye la “coherencia” de un estado inobservado e inevitablemente tras la medida se queda en un estado mezcla aleatoria, parece que sólo nos deja tres salidas:
(A) O bien renunciamos a entender el proceso de decoherencia, por lo cual un sistema pasa de tener un estado puro que evoluciona deterministamente a tener un estado mezcla o “incoherente”.
(B) O bien admitimos que existen unos objetos no-físicos llamados “conciencia” que no están sujetos a las leyes de la mecánica cuántica y que nos resuelven el problema.
(C) O tratamos de proponer una teoría que explique el proceso de medición, y no sean así las mediciones quienes determinen la teoría.
Diferentes físicos han tomado diferentes soluciones a este “trilema”:
1. Niels Bohr, que propuso un modelo inicial de átomo que acabó dando lugar a la mecánica cuántica y fue considerado durante mucho tiempo uno de los defensores de la interpretación ortodoxa de Copenhague, se inclinaría por (A).
2. John Von Neumann, el matemático que creó el formalismo matemático de la mecánica cuántica y que aportó grandes ideas a la teoría cuántica, se inclinaba por (B).
3. La interpretación de Hugh Everett es uno de los planteamientos que apuesta de tipo (C).
La propuesta de Everett es que cada medida “desdobla” nuestro universo en una serie de posibilidades (o tal vez existían ya los universos paralelos mutuamente inobservables y en cada uno de ellos se da una realización diferente de los posibles resultados de la medida). La idea y el formalismo de Everett es perfectamente lógico y coherente, aunque algunos puntos sobre cómo interpretar ciertos aspectos, en particular cómo se logra la inobservabilidad o coordinación entre sí de esos universos para que en cada uno suceda algo ligeramente diferente. Pero por lo demás es una explicación lógicamente coherente y posible, que inicialmente no despertó mucho entusiasmo sencillamente porque no está claro que sea una posibilidad falsable.
El Principio de simultaneidad dimensional, establece que dos o más objetos físicos, realidades, percepciones y objetos no-físicos, pueden coexistir en el mismo espacio-tiempo. Este principio sustenta la teoría IMM y la teoría de Multiverso nivel III.


Fuente :
http://axxon.com.ar
http://www.reikiinfinito.com/

Sueños Lúcidos o Conscientes.-


 Los sueños conscientes ocurren cuando el soñante se da cuenta que sueña en medio de su sueño. "Espera un momento, ¡esto es sólo un sueño!" La mayoría de los soñantes se despiertan una vez que se dan cuenta que sólo están soñando. Otros soñantes han desarrollado la habilidad de permanecer en el estado consciente de soñar. Pueden incluso llegar a ser participantes activos en su sueño, tomar decisiones en sus sueños e influir en el resultado de su sueño sin despertar.

Las leyes de la física y las de la sociedad se derogan en los sueños. Los límites sólo son los de tu imaginación. Se desperdicia mucho el potencial de sueños porque las personas no reconocen que sueñan.

Cuando no estamos lúcidos en un sueño, pensamos y nos comportamos como si estuviéramos despiertos en realidad. Esto puede llevar a frustración vana, confusión y desperdicio de energía, y en mucho peor caso, pesadillas espantosas. Nuestro esfuerzo por dar un resultado así ansiedad sueña con fechas tope, exámenes que se olvidan, perdidas de cualquier manera, y así sucesivamente. Los sueños de Ansiedad y las pesadillas se pueden superar gracias al sueño lucido, porque si sabes que sueñas, no tienes nada temer. Las imágenes del sueño no pueden herirte. Los sueños lúcidos, además te ayudan a llevar tus sueños en direcciones que te satisfagan, disfrutar aventuras fantásticas, y superar pesadillas, pueden ser herramientas valiosas para tener éxito en tu vida despierta. Los soñadores lúcidos pueden emplear deliberadamente el potencial natural de la creatividad para resolver problemas e inspiración artística. Atletas, ejecutantes, o alguien que da presentaciones puede preparar, practicar y pulir sus ejecuciones mientras duermen. Esto es sólo una de las muchas maneras en la que el sueño lucido puede ser empleado para mejorar sus vidas.

Hay varios métodos de inducir los Sueños lúcidos. El primer paso, indiferente del método, está en desarrollar tus cualidades para recordar tus sueños hasta que puedas recordar por lo menos un sueño por noche. Entonces, si tienes un sueño lúcido lo recordarás. Te volverás también muy familiar con tus sueños, haciendo más fácil aprender a reconocerlos mientras pasan. Si recuerdas tus sueños, puedes empezar inmediatamente con dos técnicas simples para estimular a los Sueños lúcidos. Los Soñadores lúcidos hacen un hábito de "comprobación de la realidad." Esto significa investigar el ambiente y decidir si sueñas o estas despierto. Preguntarte muchas veces por día, "¿Estaré soñando?". Entonces, prueba la estabilidad de tu realidad presente leyendo algunas palabras, mirando lejos y mirando a tras mientras tratas de cambiarlos. La inestabilidad de los sueños es la pista más fácil para distinguir la realidad y el sueño. Si las palabras cambian, sueñas. Tomando siestas es una manera con la que puedes aumentar gradualmente tus oportunidades de tener sueños lúcidos. Tienes que dormir bastante en la siesta para entrar en REM. Si tomas la siesta en la mañana (después de haberte despertado más temprano de lo usual), estás probablemente entrando en fase REM en una media hora a una hora después de que te duermes.

Si tú siesta es de 90 minutos a 2 horas tendrás suficientes sueños y una probabilidad más alta de tener un adecuado sueño lúcido que en los sueños que tienes durante el sueño de un noche normal. Enfoca tu intención de reconocer que tú sueñas cuando te duermes durante la siesta.

Inicialmente, los principiantes tienen dificultad para descansar en el sueño después de que logran lucidez. Este obstáculo hace que muchas personas desprecien el valor del sueño lúcido, porque no han experimentado más que el destello del conocimiento de que se encuentran soñando, seguido del despertar inmediato. Dos técnicas simples pueden ayudarte a superar este problema. Lo primero es crear calma en el sueño. El propio sueño lúcido excita, pero expresar la excitación puede despertarte. Suprime tus sentimientos un poco y vuelve tu atención al sueño. Si el sueño muestra señales de fin, tal como la desaparición, pérdida de claridad o profundidad de la imaginación, "dar vueltas" puede ayudar a hacer retroceder al sueño. En cuanto el sueño comienza a "desvanecerse," antes de sentir realmente tu cuerpo en la cama, gira a tu cuerpo del sueño como encima. Esto es, dando vueltas como cuando un niño trata de crearse un mareo (probablemente no te marearas durante el sueño porque tu cuerpo físico no da vueltas). Recuerda, "La próxima escena será un sueño." Cuando tú pares de dar vueltas, si no es obvio que estás soñando, haz una prueba de realidad. Aun cuando piensas que estás despierto, te puedes sorprender del hallazgo ¡que todavía sueñas!

jueves, 31 de marzo de 2011

Psicometría.-

 La palabra "psicometría" proviene de los términos griegos psyche ("alma') y metron ("medida") y fue puesta en circulación en 1840 por Joseph R. Buchanan, profesor de fisiología norteamericano que entendía la psicometría como un medio para medir el "alma" de los objetos. Buchanan llevó a cabo experimentos en los cuales sus discípulos podían identificar la droga que había contenido una ampolla con sólo tener ésta en la mano, pero mantuvo su investigación en secreto por miedo al ridículo y no hizo público su descubrimiento hasta 1849, año en que apareció su libro journal of Man.

La obra de Buchanan despertó el interés de un contemporáneo suyo, el norteamericano William F. Denton, profesor de geología que en 1854 realizó sus propios experimentos con su hermana Ann Denton Cridge. Cuando Cridge colocaba muestras geológicas envueltas sobre su frente, percibía vívidas imágenes mentales de su aspecto. Denton, que no consideró la posibilidad de la comunicación telepática con su hermana, dejó constancia de sus experimentos en un libro, The Soul of Things, donde define la psicometría como una "facultad misteriosa que pertenece al alma y no depende del cuerpo para ejercerse".

Los primeros médiums espiritualistas emplearon la psicometría en sus sesiones. Una proeza psicométrica muy popular era la lectura a ciegas, también llamada "criptoscopía", en la que la médium tomaba en sus manos un sobre cerrado con una carta dentro y revelaba el contenido de ésta.

La médium británica Geraldine Cummins llamaba a la psicometría "adivinación por la memoria" y la emparejaba con la escritura automática en un estado de disociación. Cummins tomaba un objeto en las manos y se concentraba en la palabra "quietud" o visualizaba un charco negro hasta que una voz o imágenes interiores la instaban a que escribiera. Decía no percatarse de lo que escribía y describía el proceso como el de tomar dictado. A veces las imágenes la hacían sentirse como si estuviera en un teatro viendo una representación.

El investigador psíquico Gustav Pagenstecher llevó a cabo entre 1919 y 1922 más de un centenar de experimentos psicométricos con una médium identificada como la señora María Reyes de Z. Cuando se le entregaba un objeto dado, María caía en trance cataléptico y brindaba información sobre el presente y el pasado que involucraba a todos los sentidos físicos. En opinión de Pagenstecher, no se trataba de un fenómeno telepático, sino sólo de la facultad de la médium para percibir las vibraciones condensadas en los objetos que habían sido imbuidas en los mismos por los pensamientos de sus dueños.

Supuestamente, los materiales "físicamente más conductivos" eran los metales. Si un objeto ha sido poseído por más de una persona (como en el caso de las antigüedades) el médium podía percibir información acerca de diferentes personas.

Tanto las personas como los objetos pueden ser psicomedidos. El perceptor enfoca su mente en determinada persona, intentando captar imágenes y sensaciones. En la psicometría con flores, la persona toma una flor mientras medita sobre un problema. Luego, el psíquico o perceptor sostiene la flor y recibe las impresiones del aura de esta.



FUENTE:http://www.espectral.com/

Doctor Francis Lefebure Creador del Fosfenismo.-

El Fosfenismo es un conjunto de técnicas para desarrollar las capacidades cerebrales, psicológicas y sutiles, desarrollado por el Doctor Francis Lefebure premiado internacionalmente en multitud de ocasiones.


 El Doctor Francis LEFEBURE nació el 17 de septiembre en París, en el distrito 14. Su madre, Claire de SAINT-REMY, pintora y poeta, tuvo su momento de auge como tal. Su padre, abogado, dirigía una revista de derecho termal y turístico. Hizo sus estudios secundarios en el liceo de Francia que más nombres célebres ha dado, el liceo Louis le Grand, y sintió siempre gran admiración por sus profesores de ciencias. 

A los 17 años, hizo el P.C.N (física, química, ciencias naturales), que por entonces era el preuniversitario para medicina. Fue de los mejores entre varios centenares de estudiantes, aún siendo el más joven. Simultaneándolo con sus estudios clásicos estudió desde los 13 años, los métodos de desarrollo personal y tratados de yoga y de ciencias espirituales de la época. Esto fue posible porque tenía la gran suerte de vivir en el corazón del barrio latino donde se hallaban por entonces las únicas librerías de la época especializadas en estos temas. Esta búsqueda precoz le fue en gran parte facilitada por su madre que, conocedora de su interés por estos temas, escogía para él los mejores libros. De esta manera, a la edad de 15 años ya había estudiado apasionadamente toda la obra del filósofo Rudolf STEINER, fundador de la antroposofía. Pero posteriormente, a raíz de sus descubrimientos con los fosfenos, se apartó completamente de esta corriente. 

Comenzó sus estudios de medicina a los 18 años, interesándose sobre todo por la anatomía, la histología, la fisiología y la física médica en la que obtuvo la nota máxima, pero como a DARWIN, no le gustaron nunca la patología y la clínica, soportando por razones familiares, lo que él consideraba un rodeo en su camino. Más tarde, fue suplente de los Hospitales de París, prefiriendo siempre los servicios de neurología y de psiquiatría infantil.






En junio de 1934, encontró al que había de ser en un determinado sentido su maestro: Arthème GALIP, diplomático ucraniano, hijo del último gobernador de Bucovina, antes de su anexión a la U.R.S.S. Después de esto, GALIP decidió refugiarse en Francia. Antes había pasado un tiempo en un templo zoroástrico. Este maestro tenía el poder de comunicar visiones por imposición de manos, pero no poseía ninguna enseñanza oral digna de dicho nombre. Existía una contradicción entre este don y los ejercicios que enseñaba, unos eran dañinos y otros eran pura pérdida de tiempo. 

Galip desapareció por América del Sur, de manera que mientras seguía estudiando medicina, el Doctor LEFEBURE se encontró solo intentando desenmarañar los efectos opuestos de la imposición de manos de su maestro GALIP y los ejercicios que le había enseñado. Hizo primero su tesis de medicina, en 1942, en Argelia, sobre los ejercicios respiratorios del yoga: Respiración rítmica y concentración mental. Había sido movilizado en 1939 como médico auxiliar y después como médico-lugarteniente. 








Durante sus largos años de movilización reflexionó sobre todo lo que había aprendido anteriormente. Fruto de estas meditaciones escribió su libro Las Homologías, analogías del microcosmos y del macrocosmos , que consideraba su mejor obra desde el punto de vista intelectual. Fundamentalmente es un desarrollo de la teoría de la simetría. Recordemos que muy recientemente, la ciencia oficial, con el estudio de los «fractales». De vuelta a Francia, quiso seguir su vocación de siempre y obtuvo una licencia en ciencias naturales, después se dedicó a impartir clases de ciencias. Pero al casarse, tuvo que dedicarse a la medicina y fue nombrado médico de la higiene escolar. Prosiguió sus investigaciones y creó la asociación Homosofía (sabiduría de las similitudes), formando los primeros grupos de estudio de las técnicas iniciáticas, en 1945. 

Durante su tiempo de ocio, y mientras sacaba adelante a sus tres hijos, escribió Poder del Cristianismo para demostrar que el Cristianismo se edificó sobre unos ejercicios que más tarde fueron suprimidos, y que la no-violencia es el mejor método de combate. Fue la época en que en sus Experiencias iniciáticas dio a conocer los efectos que habían producido en él la imposición de manos de GALIP y las experiencias de desdoblamiento a las cuales le había conducido su método (publicado en Homologías ). En 1959, su encuentro con el mago indonesio Pak SUBUH fue decisivo pues quiso comparar los ejercicios de este último con los de su primer maestro. Como no se podía utilizar el electroencefalograma que exige reposo muscular, tuvo la idea de buscar la acción de estas variantes de un mismo ejercicio en un fosfeno. 


El fosfeno es la imagen de persistencia retiniana tras mirar una fuente de luz. De esta manera descubrió el primer fenómeno fosfénico precursor del Fosfenismo que nunca hasta ese momento había sido dado a conocer: el arrastramiento del fosfeno con el movimiento de cabeza de dos segundos, su fijeza para el movimiento de cabeza rápido o, a menos grados, lento. Esto le llevó a estudiar lo que ocurre con dos fosfenos. 



Las tres fases del fosfeno


El método de exploración del cerebro por los ritmos de los fosfenos dobles resultó ser de una riqueza y de una utilidad práctica extraordinarias. De ahí el libro que lleva este título, primero redactado como un informe y remitido, en la primavera de 1960, al servicio de salud escolar al cual pertenecía entonces el Doctor LEFEBURE. 

Esta obra describe diferentes ritmos y fenómenos cerebrales desconocidos hasta entonces, que en ese momento fue posible observar gracias al Cerebroscopio, aparato por el cual el Doctor recibió la Medalla de Plata del Concurso Lépine en 1964. Luego aplicó al oído lo que había descubierto. Su descubrimiento le permitió poner a punto primero el Sincrófono que más tarde se convirtió en el Alternófono, aparato de activación cerebral; posteriormente escribió: Activación cerebral por la audición alterna. Obtuvo la Medalla de Oro y el premio del Concurso Lépine en 1963, y la Medalla de Oro del Salón Internacional de Inventores de Bruselas en 1964, por la acción del aparato de audición alterna (alternófono) en el cerebro. 


Alternófono


En 1963, tuvo la idea de estudiar lo que se producía al esforzarse en pensar en un tema en concreto durante la presencia del fosfeno. Fue el origen del principio de la «mezcla fosfénica», método que permite obtener eficazmente el desarrollo de la memoria, de la inteligencia, del espíritu de iniciativa, de la intuición artística, de la creatividad mediante la mezcla de los pensamientos con los fosfenos. En noviembre de 1975, el Salón Mundial de Inventores de Bruselas otorgó la Medalla de Plata al Doctor LEFEBURE, por el método de la «mezcla fosfénica en pedagogía». Rápidamente, el método demostró ser de una fecundidad inaudita, a la vez que su aplicación era de una facilidad notoria. Desde entonces, concentró todas sus fuerzas en el perfeccionamiento de esta técnica, a su divulgación y después a su extensión a los otros órganos de los sentidos.




La «lámpara fosfénica» en el estudio

Cada uno de los lectores que le hacía conocer los resultados de su aplicación, se convertía en un colaborador (cuyo nombre era citado siempre al lado del hecho descubierto a menos que dicho colaborador dispusiera lo contrario). De esta manera, en veintinueve años de trabajo, consiguió reunir una documentación considerable y absolutamente única en el mundo. 

La recopilación de esta documentación permitió poner de relieve el papel que el Fosfenismo siempre había jugado en la génesis de todas las religiones, de ahí el libro Fosfenismo y origen de las religiones . Fue en este período cuando resolvió el gran enigma de su juventud : ¿de dónde provenía el extraño poder que su maestro GALIP tenía cuando realizaba sus imposiciones de manos ?. En efecto los fosfenos demostraron tener una gran facilidad de transmisión telepática. Luego, las regiones zoroástricas eran las únicas en el mundo donde el petróleo fluía libremente hasta la era industrial, desde el alba de la prehistoria, una parte de la humanidad tuvo facilidades materiales para tener fuegos vivos, permanentes, y por tanto, sin haber analizado el mecanismo: pensar mirando fijamente una fuerte llama; es decir practicar el Fosfenismo sin saberlo. Es por ello por lo que imaginamos que en estas regiones hay individuos que poseen una ciencia secreta, cuando en realidad tienen simplemente los dones particulares provocados por la «mezcla fosfénica» practicada instintivamente, y cuya fuerza se ha ido acumulando en determinadas ramas de la humanidad desde hace centenares de millares de años.


Más tarde, la extensión del principio de la «mezcla fosfénica» a la respiración le hizo escribir El Neumofeno, o la respiración que abre las puertas del más allá. La misma extensión al sentido de la percepción del movimiento le llevó a concebir Desde el molino de plegarias a la dinamo espiritual, o máquina que hace ascender Kundalini . Este libro alumbra con nueva luz, sobre bases experimentales, las tradiciones esotéricas orientales. A este libro le siguió, en 1988, el tomo II que describe nuevas aplicaciones del Giroscopio. El Doctor LEFEBURE consideraba que: Con el fosfeno y las diversas modalidades de Giroscopios, se ha abierto una brecha en el esoterismo . Los fenómenos llamados iniciáticos están definitivamente al alcance de todo el mundo. La fuerza liberada es como lava ardiendo que irá deslizándose cada vez más sobre la humanidad. 

La obra de Doctor LEFEBURE es comparable a la de los más grandes investigadores. Durante más de treinta años, el Doctor LEFEBURE se dedicó en cuerpo y alma a dar conferencias y seminarios en el mundo entero, siendo traducidos algunos de sus libros a varios idiomas, podemos afirmar que desde 1945 ha influenciado a todos los investigadores desde su época hasta el momento presente. La Sra. Alexandra DAVID-NEEL había por ejemplo estudiado el libro clave del Fosfenismo, Las Homologías, y conocía al Doctor LEFEBURE. 

Ante todo el Doctor LEFEBURE era un verdadero investigador; un hombre fuera de lo común, un innovador cuya obra, totalmente original, servirá de base a otros tantos descubrimientos en el terreno de lo espiritual, pues estableció un puente sólido entre la fisiología cerebral y las técnicas iniciáticas. Es el autor de 30 obras de las cuales una veintena tratan del Fosfenismo y sus aplicaciones y es además el inventor de cinco aparatos de activación cerebral. 

Del conjunto de sus trabajos hay que resaltar sobre todo, el método de la «mezcla fosfénica» la base pedagógica del Fosfenismo. 

Fuentes:
http://www.fosfenismo.com/
http://www.fosfenismo.net/

¿Qué es el desdoblamiento astral?



 Desdoblarse no es salir del cuerpo, como muchos creen, porque para «salir» sería necesario que algo material esté ya presente y sea distinto del cuerpo físico.

No se trata en absoluto de una sustancia que escapa del cuerpo y lo deja en un estado cadavérico. Ésta es una imagen falsa del proceso de desdoblamiento. La prueba está en que se puede provocar perfectamente este fenómeno en estado de vigilia. Sin embargo, a menudo se dice que el «verdadero» desdoblamiento sólo se produce durante el sueño. De hecho, la diferencia entre los estados está únicamente en la intensidad de las sensaciones, que pueden ser más fuertes durante el sueño. Pero esto no es sistemático, ya que los fenómenos pueden desencadenarse perfectamente en estado de vigilia, con una intensidad tan fuerte como la percepción física.

Esta idea de un desdoblamiento «material» hace que algunos digan que buscan «el verdadero» desdoblamiento y esperen percibir a su doble como un segundo cuerpo físico, cuando la percepción de este estado no corresponde a ninguna de las percepciones estereotipadas que nos proporciona el universo físico.

La expresión «desdoblarse» significa desplazar la conciencia para explorar el medio en el que está sumergida. Se trata más de una extensión de la conciencia que de una exteriorización propiamente dicha. 

El concepto de desdoblamiento tiene dos acepciones.

En estado de vigilia, «desdoblarse» significa percibir la conciencia simultáneamente en dos estados diferentes: se es consciente del propio cuerpo al mismo tiempo que se perciben sensaciones desconocidas en el estado habitual. Durante el sueño, «desdoblarse» consiste en encontrarse consciente en un plano visiblemente sin relación con el universo físico.

La distinción entre estas dos variedades de desdoblamiento se traduce por el concepto de «desdoblamiento mental» en el estado de vigilia y de «desdoblamiento astral» durante el sueño. Pero estos dos tipos de fenómenos están en continuidad, y podemos distinguir otras muchas variedades de extensión de la conciencia.

Experimento: el fosfeno, sustancia sutil

Es fácil comprobar que el fosfeno es una energía que emana del cerebro. Para ello, basta con mirar fijamente una lámpara fosfénica (véase nota) durante unos treinta segundos y después proyectar el fosfeno sobre el dorso de la mano. Las dos manos deben encontrarse en las mismas condiciones, para que la otra sirva de referencia.

En posición sentada, se colocan las manos en el borde de una mesa, no planas, sino formando un ligero hueco en la palma, o con los dedos doblados. Los músculos de las manos y los brazos deben estar bien relajados. Para proyectar el fosfeno, basta con mirar la mano, y el fosfeno aparecerá donde se dirija la mirada. Después se pasea lentamente la mirada, lo cual desplaza el fosfeno.

En este experimento, no es el fosfeno lo que nos interesa, sino las sensaciones que eventualmente pueden aparecer en las manos. Estas sensaciones son a menudo muy delicadas de percibir, porque es evidente que no tienen gran intensidad. Sin embargo, al pasear el fosfeno por la mano, es fácil sentir una sensación táctil muy ligera, como un roce o una sensación de calor o frescor muy sutil. Después se puede percibir un suave hormigueo o un ligero entumecimiento de la mano sobre la que se proyecta el fosfeno. Para comprobar la objetividad del fenómeno, se mueven ligeramente los dedos de las dos manos separándolas lentamente y doblando y desdoblando los dedos, siempre lentamente para no romper las frágiles sensaciones.

En general, se tiene la sorpresa de constatar una diferencia en la movilidad de las dos manos, de forma que una es más flexible o está más entumecida que la otra. Después, se pasea de nuevo suavemente el fosfeno por el dorso de la mano. A continuación, se observa si existe una ligera diferencia de temperatura entre las dos manos, colocando brevemente las manos una contra la otra y después colocando la palma y el dorso de las manos sobre las mejillas.

Estas diferentes maniobras permiten observar que una mano está ligeramente y a veces claramente más caliente o más fresca que la otra.

Se trata de lo que llamamos sensaciones subjetivas, es decir, percepciones que poseen ciertas características de la percepción física, cuando no existe ninguna estimulación física.
Por lo tanto, no se trata de una percepción física propiamente dicha, pero tampoco es pura imaginación, ya que se percibe realmente una sensación – los que hacen el experimento lo comprueban –, en tanto que la imaginación es un proceso mental que no se manifiesta físicamente. Se trata pues de un fenómeno muy diferente que constituye una forma de percepción completa: la percepción subjetiva.

Fosfenos y viaje astral

El universo físico es el plano del que somos más conscientes. Pero existe un plano en el que nos sumergimos constantemente sin tener conciencia de ello: el plano mental. En efecto, tenemos sin cesar un hervidero de pensamientos en la mente, pero el pensamiento escapa totalmente a nuestro control. Cada vez que queremos controlarlo, desaparece o se transforma, a pesar de todos nuestros esfuerzos de «concentración» o de «vacío mental».

El pensamiento posee un dinamismo natural que es importante no intentar inhibir. En cambio, es mucho más interesante utilizar este dinamismo, esta formidable energía que nos anima. El fosfeno se sitúa en una posición intermedia entre el pensamiento y la materia. El fosfeno se produce por una estimulación física (la fijación de la mirada durante un corto periodo en una fuente luminosa adecuada) y se debe a las reacciones químicas y eléctricas provocadas en el cerebro. Por lo tanto, hemos estimulado una energía suplementaria que aumenta la densidad del pensamiento y permite desarrollar aspectos intelectuales, como la memoria, la ideación y la creatividad.

El fosfeno está formado exclusivamente por ritmos. Estos ritmos son de hecho los de nuestro cerebro. Ahora bien, el pensamiento se ve literalmente dirigido por estos ritmos, lo cual explica que tenga un comportamiento cíclico. Los fosfenos amplifican los ritmos cerebrales y los hacen perceptibles. Entonces dan acceso a otros ritmos subyacentes. A su vez, estos ritmos desencadenan sincronizaciones cerebrales que estimulan vías neurológicas que, de ordinario, no son estimuladas. Entonces se obtienen percepciones interiores muy intensas.

Estas percepciones son la expresión de verdaderas energías que abren la puerta a los fenómenos más elevados y, entre otros, al desdoblamiento. De esta forma, disponemos de un camino comprensible y fácil de poner en práctica. El estudio de las simetrías pone de manifiesto la ley de la inversión entre el espíritu y la materia. Para tomar conciencia del mundo del espíritu, se utilizan pues una o varias energías físicas que tienen una resonancia sobre los «cuerpos» más sutiles del individuo (más exactamente las «capas» de la conciencia), por medio de los ritmos cerebrales.

Estas energías físicas, como la luz, dan acceso a diversas energías calificadas de «sutiles», porque no son físicas, sin embargo pueden percibirse como sensaciones físicas, de una intensidad a veces débil, a veces fuerte. El fosfeno forma parte de estas energías sutiles y sus propiedades hacen de él la primera energía sutil fácilmente perceptible.

Fuentes:http://www.viaje-astral.com/

lunes, 21 de febrero de 2011

¿Es la kundalini un fenómeno psíquico?






Cuando tú preguntas si es "psíquico", tienes miedo al asociar lo psíquico con lo irreal. La psique tiene su propia realidad. "Psique" quiere decir otro nivel de realidad; el no material. En la mente, lo real y lo material han llegado a ser sinónimos, pero no lo son. La realidad es mucho más grande que lo material. Lo material es solamente una dimensión de la realidad. Incluso un sueño tiene su propia realidad. No es material, pero no lo tomes como irreal. Es simplemente otra dimensión de la realidad.
Incluso un pensamiento tiene su propia realidad, aunque el pensamiento no es material. Cada cosa tiene su propia realidad, y existen ámbitos de realidad y grados de realidad y diferentes dimensiones de la realidad. Para nuestras mentes, la realidad material ha llegado a ser la única realidad; entonces, cuando decimos "psique", cuando decimos "mental", la palabra es cata-logada como "irreal".
Estoy diciendo que la kundalini es simbólica, es psíquica; la realidad es psíquica. Pero el símbolo es algo que tú has estado dando a esta realidad. No es inherente a ella.
El fenómeno es psíquico. Algo asciende en tu interior; hay un poderoso ascenso hacia tu mente. Algo asciende desde abajo hacia tu mente. Es una penetración muy poderosa. Tú la sientes, pero siempre que tratas de expresarlo, aparece un símbolo. Incluso si tú empiezas a entenderlo, usas un símbolo. Y no solamente utilizas un símbolo cuando expresas el fenómeno a otro; tú, tú mismo, no puedes entenderlo sin el símbolo.
Cuando decimos elevación, esto también es un símbolo. Cuando decimos "cuatro", esto también es un símbolo. Cuando decimos "arriba" y "abajo", usamos símbolos. En realidad nada es "arriba" y nada es "abajo".
En realidad, hay sensaciones existenciales, pero no símbolos con los que entender y expresar estas sensaciones. De modo que cuando entiendes, una metáfora viene a ti. Tú dices: "Es igual que una serpiente". Entonces se convierte simplemente en algo como una serpiente. Asume un símbolo; empieza a verse como tú lo concibes. Lo modelas dentro de un patrón particular; de otra forma no puedes entenderlo
Cuando a tu mente llega que algo ha empezado a abrirse y florecer, tendrás que imaginárte lo que está ocurriendo de alguna forma. En el momento en que el pensamiento entra, lleva consigo sus propias clasificaciones. Entonces dirás "floreciendo", dirás "abriéndose", dirás "penetración". La cosa en sí misma puede ser entendida a través de muchas metáforas. La metáfora depende de ti; de tu mente. Y el "de qué depende" está en función de muchas cosas; por ejemplo, de tu experiencia en la vida.
De aquí a doscientos o trescientos años es posible que no haya serpientes en la Tierra porque el hombre mata todo aquello que se le opone. Entonces, "serpiente" será una palabra histórica, una palabra en los libros. No será una realidad. Incluso hoy día no es realidad para una gran parte del mundo. Entonces la fuerza se perderá; la belleza no estará allí. El símbolo estará muerto y tendrás que concebir la kundalini en una nueva forma.
Puede convertirse en una "corriente electrica". "Electricidad" congeniará más, será más apropiado para la mente que "serpiente". Podrá decirse también: "Como un cohete yendo hacia arriba, a la Luna". La velocidad será más adecuada; será como un cohete. Si eres capaz de sentirla y toda tu mente se la imagina como un cohete, simplemente se convertirá en un cohete. La realidad es otra cosa, pero la metáfora la construyes tú. La has escogido debido a tus experiencias, porque es significativa para ti.
Debido a que el Yoga se desarrolló en una sociedad agrícola tiene símbolos agrícolas: una flor, una serpiente, etc. Pero son solamente símbolos. Buda ni tan siquiera habló de lakundalini, pero si lo hubiese hecho, no habría hablado sobre el poder de la serpiente. Mahavira no habría hablado sobre ello. Viniendo de familias reales, los símbolos que eran familiares para otras personas no lo habrían sido para ellos. Usaban otros símbolos. Buda y Mahavira procedían de palacios reales. La serpiente no era una realidad allí. Pero para los campesinos esto era una gran realidad; a uno no podía no serle familiar. Y eso era también peligroso. Uno tenía que estar atento a esto. Pero para Buda y Mahavira no era una realidad en absoluto.
Buda no hablaba de serpientes; hablaba de flores. Flores... las flores eran conocidas para él, más conocidas para él que para cualquier otra persona. Había visto muchas flores, pero solamente flores vivas. Los jardineros de palacio tenían la orden de su padre de evitar que viera ni una sola flor marchita. Había visto solamente flores jóvenes, porque durante toda la noche los jardineros preparaban el jardín para él. Por la mañana, cuando él llegaba, no veía ni un tallo muerto, ni una flor muerta; solamente flores llenas de vida.
De modo que el florecer era una realidad para él en una forma que no lo es para nosotros. Entonces, cuando alcanzó su Reali-zación, habló de ello como de un proceso de flores y flores, abriéndose y abriéndose. La realidad es algo distinta, pero la metáfora viene de Buda.
Estas metáforas no son irreales. No son solamente poesía. Corresponden a tu naturaleza. Tú les perteneces; ellas te perte-necen. La negación de los símbolos se ha revelado como drástica y peligrosa. Tú has matado todo lo que no es materialmente real, y los rituales y símbolos han tomado su desquite. Vuelven otra vez. Están ahí, en tus vestidos, en tus templos, en tus poesías, tus actos. Los símbolos tomarán su desquite; volverán. No pueden ser eliminados porque van con tu naturaleza.
La mente humana no puede pensar en términos relativos, puramente abstractos. No puede. La realidad no puede ser concebida en términos de matemáticas puras; nosotros podemos solamente concebirla en símbolos. La conexión con símbolos es básica al carácter humano. De hecho, es solamente la mente humana la que crea símbolos; los animales no pueden crearlos.
Un símbolo es una imagen viva; siempre que algo ocurre en tu interior, has de usar símbolos exteriores. Siempre que empiezas a sentir algo, el símbolo aparece automáticamente, y en el momento que llega, la fuerza es moldeada dentro de este símbolo concreto. De esta manera, la kundalini es como una serpiente. La verás y la sentirás. Incluso será más viva que una serpiente viva. Sentirás la kundalini como una serpiente porque no puedes sentir una abstracción. ¡No puedes!
Hemos creado ídolos de Dios porque no podemos percibir una abstracción. Dios no tendría sentido como abstracción. El se convierte en algo matemático. Sabemos que la palabra "dios" no es Dios, pero tenemos que usarla. La palabra es un símbolo. Sabemos que la palabra "dios" es un símbolo, un término y no Dios en sí, pero tenemos que usarla. Y esta es la paradoja: cuando sabes que algo no es un hecho real, pero también sabes que no es un hecho ficticio, que es una necesidad; y una real. Entonces debes trascender el símbolo. Entonces has de trascenderlo, y también debes conocer ese más allá.
La mente no puede concebir el más allá. La mente es tan sólo el instrumento que posees. Cualquier concepción debe llegarte a través de ella. De este modo sentirás el símbolo; se volverá real. Y para otra persona otro símbolo puede llegar a ser tan real como tu símbolo es para ti. Entonces surgen las controversias. Para cada persona su símbolo es auténtico, real, pero estamos obsesionados con una realidad concreta, debe ser real para nosotros; de otra forma no puede ser real.
Podemos decir: "Esta grabadora es real", porque es real para todos nosotros. Tiene una realidad objetiva. Pero el Yoga está relacionado con la realidad subjetiva, no es tan real como la realidad objetiva, pero es real a su manera.
La obsesión por la objetividad debe desaparecer. La realidad subjetiva es tan real como la realidad objetiva, pero en el momento que la concibes le das tu propia fragancia, la llamas a tu manera, empleas tu propia metáfora. Y esta manera de percibir ha de ser forzosamente individual. Incluso si alguien tiene experiencias similares, las percepciones serán diferentes. Incluso dos serpientes diferirán entre sí, ya que la metáfora ha surgido de dos individuos distintos.
Así, pues, estas metáforas—el sentir la kundalini como el movimiento de una serpiente—son puramente simbólicas. Pero tienen una correspondencia con la realidad. Existe el mismo movimiento, el sutil movimiento, como el de una serpiente. La fuerza existe; la dorada apariencia existe... y todos ellos corresponden al símbolo de la serpiente. De modo que si este símbolo te es familiar, está bien.
Pero puede no serte familiar. De modo que nunca digas a nadie que lo que te ha pasado a ti forzosamente ha de pasarle a él. ¡Nunca digas esto a nadie! Puede pasarle o no pasarle. El símbolo apropiado para ti puede que no lo sea para él. Si todo esto puede ser comprendido no hay razón para discutir.
Las diferencias han surgido a causa de los símbolos. Un musulmán no puede concebir un símbolo de Buda. ¡Es imposible! Las circunstancias de los dos son muy diferentes. Incluso la palabra "dios" puede ser una carga si no es entendida como un símbolo que corresponde a tu individualidad.
Por ejemplo, Mahoma no podía concebir un Dios compasivo. La compasión no existía en su entorno. Todo era tan terrorífico, tan peligroso, que Dios tenía que ser concebido de una forma diferente. Al ser su relación con los otros países únicamente guerrera, la gente del tiempo de Mahoma no podía concebir un Dios que no fuera cruel. Un Dios incruento, un Dios compasivo, hubiera sido irreal para ellos, porque este concepto no se hubiera correspondido a su realidad.
Para un hindú, Dios es visto a través de su ambiente. La naturaleza es bella, el suelo es fértil, la raza está profundamente arraigada en la tierra. Todo fluye y fluye en una dirección concreta, y el movimiento es muy lento, como el del Ganges. No es ni terrorífico, ni peligroso. Así pues, el dios hindú ha de ser forzosamente Krishna bailando y tocando su flauta. Esta imagen surge del propio ambiente y de la mente de la raza y de sus experiencias.
Cualquier cosa subjetiva es difícilmente traducible, pero cualquier nombre y símbolo que le demos no es irreal. Es real para nosotros. Así pues, cada uno debe defender su propio símbolo, pero no debe imponer su propio símbolo a los demás. Debe decir: "Incluso si todos los demás están en contra de este símbolo, me agrada, me llega de forma natural y espontánea. Dios se me muestra a mí así. Yo no sé cómo se muestra a los demás". De modo que ha habido muchas maneras para indicar esas cosas; miles y miles de formas. Pero cuando digo que es subjetivo, psíquico, no quiero decir que es tan sólo un nombre. No es tan sólo un nombre. Para ti es una realidad. Te llega de esta manera, y no puede ser de otra forma. Si no confundimos materialismo con realidad y no confundimos objetividad con realidad, entonces todo resultará claro. Pero si las confundes, entonces serán algo difícil de comprender.

Meditación: el Arte del éxtasis, cap 6


FUENTE:http://miportalespiritual.com/

domingo, 23 de enero de 2011

Regresión a vidas pasadas.-



El uso de la hipnosis para recuperar recuerdos de presuntas vidas pasadas proyecta una controversia religiosa al campo de las ciencias humanas. Y, lejos de resolver presuntos traumas, las regresiones facilitan un peligro latente: crear memorias falsas en la mente de pacientes sugestionables.

Siglos atrás, la reencarnación era, sobre todo, una creencia que legitimaba el sistema de castas imperante en sociedades como la India, Tíbet o Nepal, donde para progresar cabe el consuelo de encarnar en un sujeto más afortunado. A fines del Siglo XXI, luego de un gradual proceso de transculturización, en Occidente cada vez hay más gente dispuesta a aceptarla. No sólo eso: también se fue integrando en la cultura moderna convirtiéndola en base de nuevas psicoterapias. Algunas de ellas trasladan mecánicamente artículos de fe, como la ley del karma (a toda causa le sigue un efecto), para desarrollar terapias dirigidas a la cura de traumas psicológicos mediante la hipnoterapia, la visualización orientada de imágenes, el rebirthing o el grito primal aplicados a la regresión del paciente a presuntas vidas anteriores.

DIME QUIEN FUISTE Y TE DIRE...
La creencia según la cual existe una esencia humana que trasciende el grosero lastre que supone el cuerpo material, se encuentra firmemente implantada en sociedades varias veces milenarias, como las asiáticas, australianas o africanas. Este sistema de creencias dio sustento a nuevas doctrinas (casi todas basadas en el hinduismo de inspiración védica) para las cuales el alma, el espíritu o el cuerpo sutil del hombre transmigra de cuerpo en cuerpo a lo largo de sucesivos ciclos de existencia, a fin de cumplir un propósito superior, habitualmente relacionado con la evolución de la conciencia hacia un ideal de perfección.
Hasta no hace mucho -digamos, unos doscientos años- la reencarnación o metempsicosis era una creencia extraña a Occidente. Barajada en tiempos pre-cristianos por filósofos griegos como Empédocles o Platón, recién reaparece en un texto revelado donde la técnica utilizada guarda una sugestiva similitud con la que usan los modernos terapeutas de vidas pasadas. En "El Libro de los Espíritus", compilado en 1856 por Allan Kardec, el fundador del espiritismo reivindica la reencarnación en una serie de pasajes canalizados por la médium Celina Japhet con la ayuda de un hipnotizador, el mesmerista M. Roustan. Ya por entonces, la hipnosis era la garantía científica del procedimiento mediante el cual iba a legitimarse la creencia que recomienda no pisar aquel caracolito, que puede ser la difunta tía Ofelia.

MEMORIAS OCULTAS
En 1870, la controversia renace con el movimiento teosófico fundado por Madame Helena Blavatski, y no salta el cerco de los círculos religiosos y esotéricos occidentales sino hasta 1956, año en que Morey Berstein publica "En Busca de Bridley Murphy". Ese libro transcribe el relato bajo hipnosis de Virginia Thige, un ama de casa que recordó haber sido, precisamente, Bridley Murphy, nacida en Irlanda en 1778. La obra vendió más de un millón de ejemplares y se tradujo a cinco idiomas; se filmó una película y se grabó un disco. Para muchos, el caso se convirtió en una prueba contundente en favor de la reencarnación. A lo largo de seis sesiones, Virginia evocó detallados recuerdos de personas, lugares y situaciones "que ella -según Berstein- no podría haber fraguado ni fabulado".

El lío se armó cuando los inquietos cronistas del diario Chicago American decidieron no esperar hasta su próxima encarnación para averiguar la verdad y trataron de verificar si la mujer no pudo haber abrevado en recuerdos de su vida actual. Pronto supieron que Virginia, en la escuela secundaria, había sido una brillante alumna de teatro, habiendo memorizado varios monólogos, que recitaba con un fuerte acento irlandés. Pero todo esto es nada comparado con lo que descubrieron al visitar la casa donde vivió en su adolescencia: una vecina, quien solía contarle cuentos de su país, era irlandesa y ésta tenía una mucama que se llamaba... Bridley Murphy.

Con todo, no existía evidencia de que el relato de Virginia Thige hubiera sido un fraude deliberado o una fabulación corriente. ¿Cómo explicar, entonces, la riqueza de sus narraciones, que parecían transmitir un conocimiento genuino de experiencias del pasado? En su libro Hidden memories (Memorias ocultas), el psicólogo Robert Baker cita la regresión de la Thige como un fascinante ejemplo de criptomnesia (neologismo formado por las palabras griegas kryptos, escondido, y mnem‚ memoria). "La criptomnesia es un fenómeno psicológico muy común, que experimentamos al descubrir un recuerdo que resulta difícil o imposible de rastrear hasta su origen. Todo el tiempo el cerebro almacena información sin saber cómo, cuándo y dónde fue obtenida. Esas ideas parecen nuevas y originales pero, en realidad, son recuerdos de cosas que la persona olvidó que sabía", escribe Baker.

RECUERDOS DEL PRESENTE
Para Baker, el sujeto en un contexto hipnótico nunca revive sino que recrea memorias extrañas. Por el mismo motivo, éstas parecen ajenas a su vida, empezando para el propio protagonista. "Nuestra mente -continúa- reconstruye, reordena y altera los recuerdos archivados. El recuerdo nunca es preciso. Cuando no podemos recordar detalles específicos de algo, tenemos un bache por cubrir y lo hacemos con cosas que no ocurrieron como las imaginamos". Baker recuerda que las personas sanas y normales que tienden a confundir hechos con ficción son las más predispuestas a la confabulación. "Cuando la expectativa del hipnotizado se entremezcla con sugestiones provistas por el hipnotizador, no debe sorprender que el recuerdo resultante no guarde relación con la verdad. De hecho, el regresado a menudo no sabe cuál es la verdad".

Durante esas presuntas "regresiones", algunos pacientes declaran revivir su niñez y llegan a dar, incluso, detalles específicos de su vida intrauterina. Sin embargo, un estudio del especialista Nicholas Spanos demostró que el hipnotizado no se comporta como el niño que fue sino como imagina que se desempeñaría un niño de cierta edad. "Esto es así -amplió el biofísico Fernando Saraví - porque los regresados tienden a sobrestimar las capacidades intelectuales y las habilidades de los niños". El estudioso otorga poco crédito a la posibilidad de rememorar vivencias de la etapa fetal: "La inmadurez neurológica de los bebés antes de nacer impide conservar y mucho menos interpretar recuerdos". Saraví no hizo otra cosa que expresar lo mismo que sugiere el sentido común, pero cuánto se agradece el sentido común cuando es fundamentado con argumentos científicos.

QUE UNA VIDA TE ALCANCE
Brian Weiss, psiquiatra en el Hospital Monte Sinaí, es acaso el autor más conocido de cuantos avalan el uso de la hipnosis para disolver traumas, fobias y sufrimientos originados en presuntas existencias pasadas. En su libro "Muchas vidas, muchos sabios" (1984) cuenta sus encuentros con Catherine, seudónimo de una enfermera que recordó precisos detalles su vida en Egipto y canalizó a maestros espirituales que le revelaron a Weiss la existencia de "otros planos de existencia". El psiquiatra duplicó el récord de Berstein: en sus primeras ediciones el libro vendió dos millones de copias y se publicó en 22 idiomas. Weiss es un firme defensor de la hipótesis de que todos somos capaces de conectarnos con una suerte de memoria extracerebral.

Un investigador que trató de obtener pruebas sistemáticas de la existencia de memorias de supuestas vidas anteriores fue el profesor Ian Stevenson, de la Universidad de Virginia. Stevenson presentó el caso de personas que bajo hipnosis hablaban en alemán o sueco, idiomas que nunca habrían tenido oportunidad de aprender. Pero una revisión posterior, a cargo de la profesora de lingüística Sarah Thomason, consideró que Stevenson había exagerado las presuntas capacidades de los regresados. "Los sujetos -escribió- responden con monosílabos, no conversan normalmente y faltan por completo la estructuración normal, la fluidez en la expresión y la coherencia en las respuestas".

El don de hablar en lenguas desconocidas, o xenoglosia, fue vivído en carne propia por el psicólogo argentino Carlos Bautista, un profesional que aplica hipnosis para recuperar lo que llama "recuerdos anómalos". Para él, la existencia de estos recuerdos no implica, necesariamente, estar a favor de la reencarnación. "Hace dos años, durante una experiencia regresiva guiada, hablé en una lengua africana. Luego descubrí que aquello había sido consecuencia de mis lecturas adolescentes". Para Bautista, los pacientes no hablan de otras vidas sino que tienden a dejarse llevar por las expectativas del hipnotizador. "La interrelación neutraliza la capacidad reflexiva e introspectiva del paciente; si son operados bajo hipnosis y complacen el deseo del hipnotizador a límites inauditos, ¿cómo éste no va a lograr construir una vida previa?".

Bautista aclara que sólo concede la experiencia a quienes llegan a su consultorio con un gran dolor y se lo piden expresamente. "Para que esa experiencia espiritual sea positiva y sirva como patrón compensatorio, hay que conocer al sujeto, su contexto y respetar sus interacciones". En Buenos Aires -continúa- sólo hay un puñado de médicos y psicólogos capacitados para trabajar con hipnosis regresiva. "Pero existen cientos de terapeutas que, sin ser profesionales, vieron el negocio. En manos inexpertas, el intento por obtener relatos reprimidos puede ser catastrófico".

LOS NUEVOS MONSTRUOS
Desde 1990, los Estados Unidos vivió una epidemia de controversias judiciales a raíz de las denuncias de hijos que acusaban a padres, tíos o abuelos de haber sido víctimas de sus abusos sexuales en la infancia. Aquella experiencia habría sido obliterada de su memoria, para recién ser liberada por medio de alguna psicoterapia, especialmente bajo hipnosis. La falta de evidencia corroborativa llevó a que muchos sospecharan de la realidad de estos traumas y a pensar que habían sido creaciones impuestas en sus mentes. La presión de centenares de familias arruinadas llevó a que un grupo de psicólogos, psiquiatras y sociólogos formaran la Fundación Síndrome Falsa Memoria, desde donde plantean la incompetencia con la que se ha usado la hipnosis para tratar sufrimientos mentales y el riesgo que entraña administrarla en pacientes sugestionables.

En 1994, Spanos publicó un estudio donde compara las terapias de regresión a vidas pasadas, los secuestros por extraterrestres y las acusaciones de abuso en rituales satánicos. En su trabajo, titulado La reconstrucción social de la memoria, llega a la siguiente conclusión: "Las personas que viven estas experiencias fantasean bajo hipnosis escenarios complejos enteros con la asistencia de procedimientos hipnóticos o entrevistas estructuradas que acaban por legitimar como memorias reales sucesos que son producto de su imaginación". Para Spanos, la hipnosis no solo no mejora la exactitud de la memoria sino que las sugerencias del hipnólogo pueden producir un considerable deterioro en los recuerdos más seguros. "La gente organiza sus recuerdos de una forma que tiene sentido para su situación actual y son congruentes con sus expectativas actuales", escribe Spanos. Las terapias de regresión, entonces, no despiertan el recuerdo de vidas anteriores sino que consolidan las creencias anteriores del paciente: el regresado se limita a reelaborar la información estereotipada que almacena en su memoria.

Robert Baker, en un estudio sobre 60 voluntarios, demostró que los "regresados exitosos" tienden a fantasear y a soñar despiertos con más frecuencia que los no creyentes. En general, es más probable hacer regresar a una vida anterior a quienes creen en la reencarnación o la admiten como una posibilidad, que a quienes rechacen tal creencia. Esta selectividad -llena de sugerencias para los escépticos- no convence a los creyentes: para ellos, es natural que el premio de creer en la reencarnación sea precisamente recordar quiénes fuimos en otra vida.

Para Spanos, las regresiones a vidas pasadas son "fantasías organizadas alrededor de sistemas de creencia convalidadas por una fuente de autoridad externa". Las rápidas conclusiones de especialistas que enseguida creen descubrir ciertos síntomas, las etiquetas del contexto social, las sugerencias hipnóticas y la propia propensión a la fantasía, contribuyen a la creación de un relato más o menos coherente que sólo es posible gracias a la legitimidad social que ha alcanzado la creencia.
Viajar a una vidas pasada en menos de una hora de sesión, la exhumación de recuerdos de abusos sexuales que nunca existieron en forma conciente o la recuperación de experiencias de rapto extraterrestre, en fin, ponen a los psicoterapeutas de la Nueva Era en una encrucijada: autorizar y contribuir a la construcción de nuevas mitologías o empezar a comprenderlas.
Un asunto que no conviene dejar pendiente para la próxima encarnación.

Terapia de regresión

La Terapia de Regresión o terapia de vidas pasadas es una herramienta de la hipnosis, la cual permite que el paciente recuerde y reviva situaciones, vivencias, traumas olvidados de tiempos pasados de la vida o de "vidas anteriores" que se encuentran guardados en el inconsciente.
Tener el acceso a estos niveles inconscientes, puede realizarse de diferentes maneras como son: la relajación, autoconciencia, hipnosis, meditación, yoga, tai chi etc.
Con la Terapia de Regresión, es fácil comprenden los puntos u orígenes de los conflictivos de la personalidad o las inconformidades, que en lo cotidiano se presentan como: obsesiones, fobias, miedos, trastornos de carácter, síntomas psicosomáticos, problemas de sueño, desordenes alimenticios, etc.  
Existen teorías sobre la terapia de regresión, las cuales dicen o afirman la existencia de la reencarnación. Mientras que otros especialistas defienden la teoría de que la aparición de los problemas y conflictos que dejan una huella energética que se puede seguir desde el inconsciente y desestiman la existencia de la reencarnación.

De una u otra manera, la regresión es una experiencia única e intransferible que ayuda radicalmente a solucionar conflictos psicológicos, emocionales y ayuda también a los trastornos de tipo médico, de una manera más rápida y efectiva que la terapia psicológica convencional o el psicoanálisis.

Regresión a vidas pasadas y visión futura



 ¿Que es una regresión a vidas pasadas y como se relaciona con la sanación?

 En sus orígenes usted empezó una emocionante y romántica aventura y se le llamo vida. Las regresiones a vidas pasadas son viajes esclarecedores a través del tiempo a sus orígenes o "raíces" espirituales. Estos sorprendentes viajes son una búsqueda interna profunda hacia su centro de la verdad.

La regresión a vidas pasadas y a etapas anteriores también es llamada hipnoregresión, viaje por el tiempo o exploración del alma. La meta es aprender más acerca de la mente interna y de la continuidad de la vida. La regresión es un enfoque científico y humanístico para entrar a áreas de la mente inexploradas anteriormente.

La creencia en vidas pasadas tiene siglos, sin embargo los métodos de exploración y corroboración de esta creencia son modernos. Muchos investigadores utilizan un proceso de mente despierta/cuerpo dormido llamado hipnosis. La hipnosis ayuda a llegar a impresiones en la memoria en los bancos de la memoria que se encuentran en lo mas profundo. La mente interna semeja una gran biblioteca donde todo el conocimiento esta guardado y disponible para usarse. Es tan vasto como la eternidad y sin embargo profundo y simple.    
Lo importante es sanar los recuerdos y vivencias, para que en la vida actual, puedas vivir mejor.
La regresión a etapas anteriores es un instrumento poderoso para traer claridad y una nueva comprensión a su vida actual.  Te permite reconocer y abrazar a tu ser eterno y te ayuda a quitar las mascaras que te has puesto a través del tiempo.
En el trabajo de regresión, podemos adaptar y aplicar lo que ya sabemos incorporando cualquier técnica o procedimiento de sanción o solución que ya hayamos usado en nuestra propia experiencia.
Esto se logra a través del dialogo consigo mismo para poder integrar a la persona de la vida pasada con la persona de la vida actual. Antes de terminar la sesión pregunte, "a la luz de estos nuevos descubrimientos, por favor diga en voz alta el mensaje de su ser de la vida pasada a su ser de la vida actual...  Ahora, ¿ qué mensaje le da la persona de la vida actual a su ser de esa vida pasada?“

Aplicaciones de la Terapia de Regresión



  La regresión a vidas pasadas es una herramienta comprobada para sanción y solución, no sólo por sus aplicaciones terapéuticas sino por sus beneficios para aprendizaje y crecimiento.  
Puedes obtener más comprensión del estudio de tu pasado para ayudarte a vivir un presente más adecuado y feliz en tanto que construye un mañana mejor.

La regresión a vidas pasadas nos ayuda a:

 1. Utilizar al máximo los recursos de tu mente. Hay mucho más inteligencia en tu interior de lo que realmente nos damos cuenta.

2. Modificar actitudes y patrones en el manejo de dinero. Tu preocupación o despreocupación con la riqueza o pobreza.

3. Deportes clamando destrezas y habilidades físicas para desarrollar incluso mayores capacidades.

4. Conexiones espirituales con su ser superior o con un poder superior.

5. Emocional la sabiduría de la memoria de su corazón.

6. Social revitalizando destrezas sociales, confianza o habilidades de liderazgo.

7. Relaciones. Sus interconexiones con otros individuos como son en la familia, amigos, seres queridos, almas gemelas (incluso las relaciones difíciles que pusieron a pruebas severas su paciencia.)

8. Talentos potenciales, activando tus destrezas y habilidades especiales (como música, baile, arte, o a narrar cuentos.)

9. Dirección en la vida-el origen, patrones y destino de tu única alma. Su evolución espiritual, desarrollo actual y potencial futuro.

10. Autoestima por medio de reconocer y comprender los variados aspectos del ser. Apreciación de sus logros y la sabiduría obtenida a través de esfuerzos (o incluso errores).

11. Transición. Revisando objetivamente sus experiencias de muerte se calma el miedo a la muerte y enseña la continuidad de la vida.

¿Como se realiza una regresión a vidas pasadas?

Es importante aclarar que la técnica y los distintos pasos que se describen a continuación, es algo generalizado, pero que puede variar (de hecho es así) de acuerdo a cada terapeuta y fundamentalmente de acuerdo a cada persona que esté realizando la regresión.

Paso 1: Reclinado sobre un sillón o diván, el terapeuta o guía consulta al paciente que desea indagar de sí mismo. Generalmente, la respuesta suele ser "simplemente me gustaría saber quién era antes". Se le ofrece entonces un menú de posibilidades. Es decir: diversos campos entre los que se pueda elegir. Como muestra, se cita la exploración de la relación en una vida con un familiar, el descubrir una vida en la que se potenció una determinada habilidad o el develar el origen de un miedo irracional.
Algunos facilitadores o terapeutas, prefieren que la primer sesión sea "libre", o sea que la regresión no sea "selectiva" y permitir que el o los guías de la persona que este regresionando sean en realidad los que conduzcan la primer regresión; o al menos la primer parte de la regresión.

Paso 2: Tras la elección de, por lo menos, dos campos de interés, el guía debe averiguar cómo se siente el paciente ante la idea de la hipnosis. La mayoría de las personas manifiestan temor ante la posibilidad de dejarse controlar por alguien. La primera tarea será, entonces, despejar temores y ayudar al sujeto a contemplar la regresión.

Paso 3: Se le explica que no perderá la conciencia como ocurre durante el sueño y que un sector de su mente (el subconsciente) queda atento y despierto frente a lo que sucede.

Paso 4: Comienza la inducción hipnótica. Se le sugiere al sujeto que cierre los ojos y concentre su estado en la respiración. Comenzará a tener una gradual circunscripción de los canales sensomotores y habrá una disminución en el ritmo de las ondas cerebrales (estado Alfa). Simultáneamente iniciarán su actividad áreas del sistema nervioso central que normalmente no son accesibles al sujeto en estado de vigilia.

Paso 5: Inmediatamente comenzarán a cobrar evidencia signos de su estado de profunda concentración. Se le pedirá al paciente que ponga en marcha su imaginación y sienta "que la relajación de sus párpados cerrados fluye hacia sus sienes como un líquido cálido", otros terapeutas prefieren utilizar la imagen de una "luz blanca aterciopelada". Su atención se irá dirigiendo lentamente hacia el esparcimiento del líquido o como la la luz inunda todo su cuerpo, que va relajando uno por uno los músculos del rostro y, progresivamente, los del todo el cuerpo. Esta fase dura aproximadamente diez minutos. Posteriormente deberá imaginar que se encuentra recostado en un lugar agradable y natural y que, utilizando los sentidos uno por uno, protagoniza la escena como si realmente estuviera allí. Esto le permitirá preparar fácilmente el ingreso a la regresión.

Paso 6: El paciente ya se encuentra en estado Alfa, un trance lo suficientemente profundo como para iniciar la regresión a vidas pasadas. No obstante, faltan aún dos pasos fundamentales. El guía establece un código digital con el inminente viajero, pidiéndole que piense en la palabra "sí", una y otra vez, advirtiendo que un dedo levantado querrá decir "sí", subconsciente mediante. Se establecerá otro dedo para el "no" y otro para el "no quiero responder". Luego se le preguntará a la mente interna si desea regresar a una existencia anterior.
Lo indicado en los últimos dos pasos, puede no ser necesario para algunos terapeutas y/o personas.

Paso 7: En ocasiones, el subconsciente indica que hay cierta resistencia a la regresión. El guía intentará "negociar" con el subconsciente del viajero ofreciéndole, por ejemplo, "contemplar todo lo que ocurra como si estuviera frente a una pantalla cinematográfica". De ser necesario, esa negociación incluirá el compromiso del guía de borrar toda circunstancia traumática que el viajero pudiera no resistir al despertar. Y si hay acuerdo, el guía contará hasta diez pidiéndole al paciente que retroceda en el tiempo y el espacio a través de un túnel. Al llegar a diez se encontrará en una temporalidad diferente, en otro lugar y en otro cuerpo, aunque seguirá siendo el mismo. Se le solicitará que las imágenes e impresiones sean claras y vívidas. Es común que el paciente comience a mover los ojos, hacer muecas y mirar con desconcierto, mientras comunica verbalmente lo que esta experimentando. Se le harán preguntas que contestará en el idioma de la vida actual para poder ser interpretado.

Paso 8: Tras avanzar hasta los hechos más significativos de la vida anterior, se lo guiará hasta la muerte, pasando al estado inmediatamente posterior a la experiencia mortal. En esta instancia se registra un desdoblamiento entre el cuerpo y la conciencia o energía. En general no produce angustia sino sensación de liviandad. En realidad, el dolor aparecerá solo si hay resistencia o excesivo temor hacia la muerte, y suele desaparecer frente al llanto que casi siempre sobreviene. Tal como sucede con las experiencias dolorosas, las personas soportan este trance de diferentes formas. La presencia del terapeuta o guía actúa en esta instancia como "cable tierra" material y tranquilizador. El viajero observa a conciencia el trauma y sabe que será posible dominarlo.

Paso 9: Tras recordar la vida que se deseaba observar (o reprotagonizar) y encontrar la experiencia causante de un determinado problema, se le pedirá al viajero que regrese al presente y a su estado actual, haciéndolo mencionar su nombre y dejándolo profundamente relajado. El guía contará hacia atrás desde el diez hasta el cero.

Paso 10: Una vez devuelto al presente, ambos comentarán la experiencia anterior. Es probable que el paciente agregue detalles interesantes, como la corrección de errores de interpretación y hasta mentiras que el subconsciente urdió cuando creía ser otro. 



FUENTES:
http://www.dios.com.ar/